En el senado

Robledo Somos Todos

El proyecto de Acto Legislativo 013 de regalías, buscando el ahogado río arriba

Por: Gustavo Triana

El proyecto de Acto legislativo 013 de iniciativa del gobierno de Santos desnuda su naturaleza neoliberal y antinacional, ante tal evidencia no cabe tener expectativas y menos entusiasmarse con el cambio de las malas maneras imperantes durante el anterior gobierno. So pretexto de frenar la corrupción que puedan estar cometiendo alcaldes y gobernadores de las regiones beneficiadas con las Regalías Directas y mejorar la eficiencia en su utilización, se propone la centralización de las mismas en las manos non sanctas del gobierno nacional. Acaso pueden hablar de transparencia y honestidad los que gobernaron con Uribe, responsables de la comisión de delitos como Agro Ingreso Seguro, Zonas Francas de Tom y Jerry, Carimagua, Fondelibertad, Dirección Nacional de Estupefacientes, las chuzadas del DAS, el robo de Invercolsa, prorrogar los contratos petroleros de La Guajira y Caño Limón, entre otros. Además la bancada santista argumenta falazmente que las regalías son de la nación y que ellos están reivindicando a las regiones no productoras, mintiendo descaradamente, pues desde siempre esas regiones han recibido participación, y no cualquiera. En 2009 de 5.3 billones de pesos recaudados, 2.1 fueron para el Fondo Nacional de Regalías que beneficia a los entes territoriales no productores y que tampoco son puertos fluviales o marítimos por donde se transportan los recursos naturales que generan dichos pagos.

La pretensión real y concreta es el zarpazo a una retribución justa que reciben los departamentos y municipios donde se explotan o transforman recursos naturales no renovables, lo puertos marítimos o fluviales por donde se transportan esos recursos o sus derivados y los municipios por donde se extienden los ductos de los hidrocarburos. Son esas regiones y sus pobladores quienes sufren el impacto medioambiental y social de tales explotaciones. Y esos recursos provenientes de regalías y compensaciones son el soporte de importantes inversiones para mitigar la pobreza con subsidios de salud, programas de gratuidad, transporte y alimentación para escolares, aportes al pago de maestros, electrificación, agua potable y saneamiento básico, entre muchos otros.

Es inaceptable que desde el gobierno se aupe un enfrentamiento sectario e irracional entre las regiones favorecidas con las Regalías Directas y las beneficiarias del Fondo Nacional de Regalías, los agentes del santismo que así actúan son de un oportunismo vulgar. Acaso le solicitan a la oligarquía cañera compartir con los productores del resto de Colombia los jugosos subsidios de la producción de etanol y la protección del mercado azucarero, o al Grupo Aval y al Grupo Empresarial Antioqueño compartir las mieles de la usura y el 4 por mil. Son argumentaciones amañadas que pretenden mostrar a las regiones productoras como privilegiadas y corruptas por naturaleza, para después de aprobado el Acto Legislativo alzarse con la plata de los productores y los no productores para pagar deuda externa, sanear el déficit fiscal y mantener el clientelismo desde el palacio de Nariño. Dijo al respecto el ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverri: “sólo si el proyecto de reforma a las regalías avanza con rapidez en el Congreso se lograría frenar el hueco fiscal (sic) del Gobierno central…sobre todo porque con ello se implementaría (sic) la Regla Fiscal, que también se encuentra en trámite en el legislativo y que le permitiría al país corregir el alto déficit de recursos”

Entre tanto, las multinacionales de la minería y el petróleo gozan de unas condiciones de contratación de las más dadivosas del planeta. Las regalías de gas y crudo disminuyeron con la ley 756 de 2002 de 20% a unas escalonadas, según la producción de cada campo, cuyo promedio actual es 11%; el carbón de Guajira y Cesar que suma el 80% de la producción nacional paga un pírrico 10%; el ferroníquel 8% sumadas regalías y compensación; el oro y la plata el 4%; el platino 5%; las cementeras pagan 1% por los materiales de construcción; entre otras aberraciones. Las exenciones tributarias a las empresas extranjeras en 2009, sumaron la extraordinaria suma de 4 billones de pesos y el total de dichas exenciones al empresariado nacional y extranjero alcanza los 8 billones. Es claro que, estos son gobiernos de y para las multinacionales, el capital financiero y la oligarquía lacaya; y que el proyecto de Acto Legislativo sobre Regalías se complementa, con la Regla Fiscal, la Ley Estatutaria de Salud, la Ley de Formalización y Generación de Empleo, la política agraria de incentivo a los agrocombustibles, entre otros, con el fin de profundizar el neoliberalismo y el libre comercio, médulas del gobierno de Juan Manuel Santos.

La CUT debe contribuir a organizar y acrecentar la resistencia contra el proyecto de Acto Legislativo 013, resistencia que se inscribe en la inaplazable lucha por reconquistar la soberanía y la democracia para nuestro país.

Café: la peor plaga es el libre mercado

Por: Carlos Tobar

Se realizó la semana pasada el LXXV Congreso Nacional Cafetero, máxima instancia de la Federación Nacional de Cafeteros, institución que aglutina a los productores colombianos de este grano. Según muchos participantes y analistas económicos la reunión significó un “sorbo amargo” para más de medio millón de familias que tienen como principal fuente de ingresos “la venta del cafecito”.

Varias son las razones para que estén preocupadas. De entrada el problema del clima. Al fortísimo verano soportado el año anterior y a comienzos de este, ha seguido un invierno inclemente que ha afectado, en materia grave, las zonas de cultivo. La consecuencia más preocupante es el crecimiento vertiginoso e imparable de las plagas: la broca y la roya; especialmente esta última, un hongo que ataca las hojas y los tallos de la mata debilitándola y por tanto disminuyendo la capacidad productiva del cafeto. En el Huila se estima que el 80% de los cultivos son susceptibles a esta enfermedad.

Pero tal vez la principal preocupación es la tendencia a la baja de la producción. En el año anterior se tuvo una disminución de más de tres millones de sacos de 60 kilos, para cerrar con un volumen de 7.8 millones de sacos. Para responder a sus críticos el gerente de Federacafé, Luís Genaro Muñoz, anunció en Abril que esa era una situación transitoria, porque en el presente año la producción bordearía los 11 millones de sacos. La realidad es que a Octubre la producción sumaba 6.9 millones de sacos, por lo que en el mejor de los casos, se superará levemente la producción del año 2009.

Son muchas la explicaciones (¿justificaciones?) que se han dado para la dramática disminución de la producción: que el verano, que el invierno; que el envejecimiento de los cafetales, que los campesinos no fertilizan ni controlan plagas, que no se acogen a los programas de renovación del cultivo con variedades resistentes a las plagas; o que es urgente propiciar un cambio generacional en los campesinos caficultores. Todas y ninguna.

La verdad es que la aplicación de una política de libertad absoluta al mercado para la comercialización del grano, abandonando la intervención reguladora del Fondo Nacional del Café, como ocurría en el pasado –hoy la federación paga el peor precio del mercado–, condujo al desmantelamiento progresivo del área dedicada a la producción de café. Con los pequeños y medianos productores sometidos al comportamiento salvaje del mercado, con sus precios de venta envilecidos por compradores internos y externos, se llegó a una situación de extrema pauperización de las familias campesinas y, con su empobrecimiento, el subsiguiente abandono del cultivo. Este no pudo ser atendido de manera adecuada con las necesarias fertilizaciones y los controles a las plagas, para no hablar de las indispensables renovaciones de los cafetales envejecidos. Además, de que un cultivo débil no puede enfrentar los embates del clima.

Para terminar de agravar el panorama, la Asociación de Exportadores de Café –dirigida por el tristemente célebre, Jorge Enrique Botero, ex ministro de Comercio de gobierno uribista, negociador del TLC con los EE.UU. –, gremio que defiende los intereses comerciales de los monopolios internacionales, están exigiendo que la federación se sustraiga totalmente de la actividad comercializadora, entregándoles la exclusividad a este club de privilegiados. No sorprende la tímida y blandengue respuesta del ministro de agricultura, Juan Camilo Restrepo, a la pretensión de este gremio intermediador.

Definitivamente, la peor plaga del café es el libre mercado.

Diario del Huila, Neiva, diciembre 7 de 2010