En el senado

Robledo Somos Todos

Las trasnacionales están violando la ley al reempacar leche en polvo y al vender lactosueros como leche

El gobierno se lo permite, pese a protestas de Analac. Un “engaño calculado” al consumidor, dice la Superintendencia de Industria y Comercio. Las damnificadas, las clases más pobres.

Pese a estar absolutamente prohibido por la ley reempacar la leche en polvo, pues puede abrir el paso al contrabando y a todo tipo de abusos fraudulentos, las trasnacionales francesas Carrefour, Éxito y Carulla han convertido en norma distribuir leche reempacada, sin que hasta ahora haya sido posible que el gobierno las frene, denunció el senador Jorge Enrique Robledo, del Polo Democrático, durante el debate a los ministros de Agricultura y Protección y a la directora del Invima, que tuvo lugar hoy en la Comisión Quinta.

¿Qué se esconde detrás?, preguntó. ¿Por qué resulta tan rentable reempacar la leche en polvo y no comprársela directamente al pulverizador? La explicación podría ser que existe en el país todo un comercio ilegal de leches vencidas o degradadas o traídas de contrabando.

Además, el congresista incriminó a las tres trasnacionales, como también a Danone, Alquería, La Pradera y otras diecisiete empresas por seguir expendiendo lactosueros como si fueran leche, un engaño calculado ya puesto en evidencia por Analac y por la Superintendencia de Industria y Comercio. “Es una treta de mala leche”, agregó, citando un editorial del diario El Tiempo.

Según la Superintendencia, los lactosueros no son leche y tienen valores nutricionales muy inferiores, pero los precios al consumidor tienden a equipararse. Además, los empaques son similares, se emplean marcas alusivas y se encasillan en las mismas estanterías, por lo que el mercadeo tiene por objeto confundir y engañar, en perjuicio de las clases más pobres. Con estos productos, muy bajos en calcio y proteína, se maltrata a las madres lactantes y embarazadas y se profundiza la desnutrición infantil.

Lo que se viene con los TLC van a ser casos de mala leche pero centuplicados, concluyó el senador del Polo, porque Estados Unidos y Europa nos van a inundar literalmente de lactosueros.

El Plan de Subdesarrollo, otro adefesio antidemocrático

Un Congreso eunuco y un país gobernado por el príncipe de Anapoima. El PND, la suma de libre comercio e inversión extranjera. Los artículos sobre minería, de corte fascistoide. Las tierras, a los magnates.

Los cincuenta artículos de facultades extraordinarias otorgadas al gobierno del presidente Santos por el Plan Nacional de Desarrollo hacen del Congreso un parlamento eunuco y dejan al desnudo un adefesio antidemocrático concebido para un país que más parece un feudo gobernado por el príncipe de Anapoima, afirmó el senador Jorge Enrique Robledo al fijar hoy en la plenaria la posición del Polo Democrático Alternativo sobre la minería y el tema agropecuario.

El Plan Nacional de Desarrollo, añadió, es la misma política que ha regido el país desde hace veintiún años por mandato del FMI, la misma que devastó la industria y la agricultura y la que nos llevó a padecer los mayores niveles de desempleo en toda América. Citando al prestigioso economista Eduardo Sarmiento Palacios, Robledo resumió el PND como la suma de libre comercio más inversión extranjera.

No hay tales locomotoras, explicó el senador del Polo, ni en educación ni en vivienda ni en infraestructura ni en el agro, porque más parecen carros de balineras. Y la única que pudiera parecerlo, la de la minería, no es una locomotora, sino una aplanadora contra el medio ambiente, contra los trabajadores y contra el agro y la industria nacionales. Colombia ha venido retrocediendo a las aciagas épocas de la Corona española, cuando todo se hacía depender de la minería.

Hizo especial referencia a los artículos punitivos contra los pequeños y medianos mineros, a los que se castiga con multas y decomisos y con quitarles los títulos, además de las acciones penales. “Es una legislación de tipo fascistoide –precisó–, que trata un asunto económico y social como un caso de policía, en beneficio de las trasnacionales mineras”.

Al hacer alusión al tema agrario, dijo que los artículo os 45, 46 y 47, copiados casi íntegros del proyecto de ley de desarrollo rural que se le hundió a Arias Leyva, le allanan el camino a una concentración sin precedentes de la tierra. Citó el artículo de la revista Dinero titulado “Los nuevos llaneros”, en el que la publicación incluye a Luis Carlos Sarmiento Angulo y a Julio Mario Santo Domingo como los nuevos dueños de las tierras rurales, y precisó: “Nadie antes se había atrevido a hacer lo que Juan Manuel Santos y Juan Camilo Restrepo se proponen hacer con los baldíos del Estado: entregarlos sin tope alguno, no a los campesinos, sino a cualquier magnate extranjero o nacional que acredite unos requisitos mínimos”. Demandó que los tres artículos, metidos como un mico, sean retirados por el gobierno y presentados al Congreso en un proyecto aparte, para que se decida, no a las escondidas, sino de cara al país.

Robledo le preguntó al oficialismo si va a permitir que en Colombia haya un capitalismo que no sea el de los monopolios nacionales y extranjeros. “Es el debate de fondo”, aseveró. Rechazó de nuevo el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, parte esencial del Plan Nacional de Desarrollo, y concluyó citando a Fedegan: ¿cómo es que el gobierno quiere un TLC en medio de la catástrofe invernal?

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