Los servicios públicos domiciliarios (agua, basuras, telecomunicaciones y electricidad) eran derechos ciudadanos que las empresas públicas tenían el deber de prestar en condiciones de buena calidad y precios módicos. Pero con la Constitución de 1991 y la ley 142, los servicios públicos se convirtieron en negocios bajo el control de los monopolios privados -y de los monopolios públicos que actúan con la lógica de los privados- con el propósito de privatizarlos, por lo que las tarifas dispararon sus precios, la riqueza producida por esas empresas pasó a los inversionistas privados, principalmente extranjeros, y se envilecieron las condiciones laborales de los trabajadores de dichas empresas.
Petróleo
Petróleo. (En defensa de la producción nacional de hidrocarburos)
La lucha de los trabajadores del petróleo, con el respaldo de los colombianos, creo en la mitad del siglo XX la empresa estatal Ecopetrol, quitándole el control del negocio a las trasnacionales. Desde entonces, el capital extranjero y sus correveidiles criollos se han esforzado por regresar a lo que consideran el paraíso perdido de antes de Ecopetrol, cuando hacían lo que se les antojaba en ese sector. Y con el libre comercio han avanzando en sus pretensiones contrarias al interés de los colombianos, en especial en el gobierno de Álvaro Uribe, que ha regresado la explotación petrolera a los viejos contratos de concesión a favor de las trasnacionales, a las que también les rebajó al mínimo las regalías y ha iniciado la privatización de Ecopetrol, vendiendo sus acciones por menos de su precio real, todo a partir de golpear a la Unión Sindical Obrera, la valerosa organización de los trabajadores petroleros.